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3Dec/091

Fuencarral

En Madrid, Fuencarral puede ser dos cosas, un barrio situado al norte de la capital, que comprende el término municipal de la antigua villa de Fuencarral, y una calle, que parte de la Gran Vía a la altura de la Red de San Luis y llega hasta la Glorieta de Quevedo. La estación de metro se encuentra en el barrio, antigua Villa de Fuencarral.

Fuencarral

¿De dónde proviene el nombre de Fuencarral?

El nombre de la calle viene heredado del de la Villa. Según Antonio Capmany y Montpalau en su Orígen histórico y etimológico de las calles de Madrid (1863, y un libro al que recurro bastante para escribir las entradas), la calle Fuencarral fue construida sobre el antiguo Camino de Fuencarral, que recorría los terrenos de los montes de Fuencarral. El camino se llamaba así simplemente por dirigirse hacia el Norte a la Villa de Fuencarral. Cuenta que los montes se mantuvieron en un estado bastante agreste hasta el siglo XVI, en la época de Carlos I. Ya con Felipe III se edifica en la zona al expandirse Madrid, desapareciendo los montes. La descripción que da de ellos es, cuando menos, poética:

"Todo lo que ocupa esta calle eran los antiguos y encumbrados montes de Fuencarral, y hasta donde llegaba el somo de sus labores, picos agudísimos que llamaban la atencion de los geólogos, poblados de arbustos y de encinas, donde se mecian las lozanas espigas del trigo, de la cebada y de la avena por muchos parajes, divisándose á lo lejos las yuntas que dirigían los afanosos labriegos, y en los cotos no lejanos saltaba la caza menor, corrían los gamos y huían los javalíes."

La Villa de Fuencarral propiamente dicha se fundó en el período de recolonización y migración de las tierras cristianas desde el Norte peninsular a principios del siglo XIII. Algunos apuntan a 1202 como la fecha de fundación de Fuencarral, otros a 1375 (casi nada, 173 años de diferencia...). Aún así, como muchos otros municipios de Madrid, la zona empezó de forma muy humilde, no siendo referenciada en documentos como Fuencarral hasta 1579.

El origen del nombre surge a base de una fuente que se encontraba en la Villa. Esta fuente era básicamente un abrevadero en el que paraban los carreteros y arrieros para que pudiesen descansar sus animales. Al lugar donde se encontraba la fuente se le denominaba Carra, una palabra cuya etimología es... uhmm... digamos que bizarra. Hay quien dice que significa "sitio donde paran los carros", otros que simplemente "camino de piedra" y en otras fuentes he visto que tiene raíz común con otras ochocientas mil palabras que básicamente venían a significar ciudad, pueblo, poblado, aldea, asentamiento y una lista de 500 sinónimos más que me hacen pensar que la gente no era muy original... Lo importante es que a ese sitio le llamaban carra, y a la fuente, pues la Fuente de Carra, lo cual derivó en Fuencarral. A principios del siglo XX, todavía existía esta fuente, a la que se conocía con el nombre de "Fuente del Concejo" y estaba en el camino viejo de Alcobendas.

Hay otra teoría que dice que había una fuente llamada Fuente Real en la localidad, pero parece que todas las páginas que hablan de ello la ponen a parir, así que...

La Casa Grande de Fuencarral. Es un edificio del siglo XVII, que constituía una unidad de producción agrícola autosuficiente. ¡Aún sigue en medio del barrio, click para verla!

La Casa Grande de Fuencarral. Es un edificio del siglo XVII, que constituía una unidad de producción agrícola autosuficiente. ¡Aún sigue en medio del barrio, click para verla!

Los vecinos de Fuencarral vivían de la agricultura y de la ganadería, y bastante mejor que los de otros municipios. Al contrario que otros municipios, Fuencarral no tenía ausencia de tierras de pasto, aunque tampoco le sobraban. Era considerada como buena tierra de labranza de trigo, cebada y centeno. Parte de la cebada y el centeno sustentaban al ganado de labor, mulas y bueyes, y los montes cercanos se utilizaban como tierras de pasto durante el invierno para el ganado menor. Estos montes eran también una excelente fuente de leña para Madrid, así como de caza. Por si fuera poco, era uno de los mejores lugares de Madrid para cultivar el vino moscatel.

Y, paradójicamente, en una villa que adquirió su nombre por una fuente, lo que SÍ faltaba (porque en la Edad Media no podías tener todo), era agua...

Fuencarral mantuvo su existencia tranquila y comparativamente lujosa durante siglos. Ni siquiera fue horriblemente afectada como población por la guerra civil. El 20 de octubre de 1951, la villa de Fuencarral fue incorporada a la capital de España.

En la distancia, entre las sombras, Vaciamadrid agitaba un puño en señal de envidia vengativa.

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19Nov/091

Noviciado

Noviciado es una parada de la línea 2 de metro que tiene dos peculiaridades: la primera es que las escaleras de acceso, mostradas en la imagen, son de las más estrechas de toda la red. La segunda es que si te crees que puedes coger la línea 2 desde Plaza de España, como anuncian los carteles, estás jodido: te espera un trasbordo eterno en el que tendrás que bajar y subir más escaleras que en la Giralda.

Noviciado

¿De dónde proviene el nombre de Noviciado?

El nombre de la parada de metro, y de la calle, proviene del Noviciado o Casa de Probación de la Compañía de Jesús, que fue uno de los más importantes centros jesuitas en Madrid. El edificio fue fundado en el año 1602 por Ana Félix de Guzmán, marquesa de Camarena e hija de don Pedro de Guzmán, primer Conde de Olivares, con el nombre de Casa de San Ignacio (de Loyola, fundador de la orden en 1534). Ocupaba una manzana completa en la calle San Bernardo, delimitada por dicha calle, y las hoy llamadas Noviciado, Reyes y Amaniel, con una amplia huerta en su interior. La iglesia del conjunto, con planta era de cruz latina, crucero y una gran cúpula, estaba dedicada a San Ignacio confesor, ya que Ignacio de Loyola aún no había sido canonizado. Y, como el nombre indica, el edificio era la residencia de los novicios de la orden.

Los jesuitas, sin embargo, presentaban un "pequeño problema" a las monarquías europeas. La congregación se destacaba por profesar los tres votos normales de la vida religiosa (obediencia, pobreza y castidad) y, aparte, un cuarto voto de obediencia al Papa. Unido a esto, era una congregación bastante intelectual. En resumen, no era fácil utilizarles como peones y mangonearles.

Obviamente, los monarcas hicieron lo que mejor se le daba hacer a un monarca: lo que les salió de los huevos. Los jesuitas fueron expulsados de muchas monarquías europeas, entre ellas la española a través de la Pragmática Sanción de 1767 dictada por Carlos III el 2 de abril de 1767. Los edificios de los jesuitas quedaban así libres para ser otorgados a otras congregaciones o a particulares.

Hacer click en la imagen para un poco más de información

Hacer click en la imagen para un poco más de información. Es como hoy en día, pero sin la roña y con una iglesia adobada...

Tras la expulsión de los jesuitas, el edificio pasa a albergar a la comunidad de Padres del Salvador, que lo modernizan ligeramente para ajustarlo a sus necesidades. Esta congregación se mantuvo allí hasta el año 1836, en el que, con la desamortización de Mendizábal, pasó a ser de propiedad estatal.

¿Qué hacer entonces con ese edificio inmenso?

Siete años más tarde, las autoridades estaban intentando desesperadamente encontrar un edificio permanente para la recién trasladada Universidad de Alcalá (la Universidad Central, más tarde Complutense). La Universidad había pasado ya por el edificio del Seminario de Nobles (1836-37) y el convento de las Salesas Nuevas (1837-44), ambos provisionales. De este modo, la Universidad Central se instala en el antiguo Noviciado. Pocos años después, el deficiente estado del edificio aconseja su demolición y posterior reconstrucción, inaugurándose de nuevo en 1855, como sede del Rectorado y de las Facultades de Filosofía, Teología y Derecho. Únicamente se respeta la estructura de la iglesia, convirtiéndola en el Paraninfo de la Universidad. La Universidad se mantuvo allí hasta el año 1927, en el que empezó a construirse la Ciudad Universitaria.

En la actualidad, alberga al Instituto de España, el organismo que reúne a las Reales Academias de nuestro país.

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El Coliseo del Noviciado. Hacer click para más información

Entre los datos curiosos cabe destacar la existencia de una de las primeras salas de proyección (de cine mudo) de Madrid, el Coliseo del Noviciado. La sala fue construida a principios del siglo XX, provista de una pantalla de 30 metros, con escenario, lámparas ornamentales y un aforo para 600 personas. Era algo así como el Kinépolis de principios del siglo pasado, aunque desconozco si habría que pagar órganos internos para poder ver una película.

Dada la cercanía a la Universidad Central, entre su clientela se encontraban muchos estudiantes que pasaban su tiempo libre viendo las más conocidas películas mudas de la época. Dado que a la Universidad iban más bien pocas mujeres, debo deducir que el cine en esa época era muchísimo más aburrido.

El Coliseo se mantuvo una década, hasta que fue destruido por un incendio en 1912. En 1915 se abrió en su lugar el teatro Álvarez Quintero, convertido luego en sala de cine y, hoy en día, pisos dedicados a la especulación inmobiliaria -.-

21Oct/097

Príncipe Pío

En esta línea de estaciones ferroviarias de Madrid, le toca esta vez a Príncipe Pío. La Estación de ferrocarril de Príncipe Pío, antigua Estación del Norte, era una de las tres monumentales de Madrid (Estación del Mediodía -o Atocha-, Estación de las Delicias y Estación del Norte). Su relevancia fue disminuyendo al crearse la nueva estación de Chamartín, hasta convertirse en el intercambiador + templo McCoy que es hoy en día. Aunque su fachada principal está aún por restaurar, las partes que sí están restauradas me hacen pensar que, cuando se encontraba en funcionamiento, debía ser la más bonita de las tres.

Los andenes de metro de Príncipe Pío presentan un contraste entre lo nuevo y lo antiguo

Los andenes de metro de Príncipe Pío presentan un contraste entre lo nuevo y lo antiguo

¿De dónde proviene el nombre de Príncipe Pío?

El nombre de la Estación como Príncipe Pío es bastante reciente, de 1995. La estación se creó con el nombre de Estación del Norte, construida como terminal en Madrid de la línea General del Norte o Imperial (Madrid-Irún) perteneciente a la antigua Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.

La línea Imperial era una línea imprescindible en España, ya que había un tráfico de mercancías constante entre las industrias de materias primas en el Norte de la Península (mayormente carbón) y los focos industriales crecientes en la Capital. Sin embargo, se presentaron una serie de problemas al hacer entrar las vías ferroviarias a Madrid. Hay que tener en cuenta que la zona que hoy en día consideraríamos más lógica para construir una estación dirigida al Norte (la zona que, obviamente, ocupa hoy en día Chamartín) no estaba urbanizada en la época.

De esta forma, se pensó en establecer la estación a lo largo del valle del río Manzanares. El problema fue que para descender el fuerte desnivel con el que la ciudad se asoma al río fue necesario trazar una gran curva en las inmediaciones de Aravaca y Pozuelo de Alarcón. Esto obligó a recurrir a una estrecha franja de terreno para la construcción de la estación. Básicamente, era el único sitio medianamente decente que se podía aprovechar para edificar y tender las vías sin demasiado problema.

PrincipePio

El terreno elegido se encontraba a los pies de la Montaña del Príncipe Pío (actual Parque de la Montaña, englobado en el parque de Oeste, y en cuya cumbre se encuentra el Templo de Debod) de donde toma su nombre moderno. Lo angosto de la localización provocó críticas ante la imposibilidad de ampliar la estación en caso de necesidad.

En años futuros, esta construcción de la estación presentó efectivamente problemas. La estación fue muy dañada en la Guerra Civil (aún se ven los daños hoy en día en la fachada principal, que queda por restaurar) y tras la construcción de Chamartín los servicios al Norte fueron gradualmente trasladados a la nueva estación. Sólo los trenes a Galicia aguantaron en la Estación del Norte hasta los años 90. En 1995 se creó el agujero que hoy en día aloja las líneas 6 y 10 de metro, mientras que en el 2000 la vieja marquesina y el edificio de viajeros de 1882 son convertidos en un centro comercial que sería completado con un nuevo edificio que ocupaba la zona de playa de vías desmantelada aún libre, siendo el conjunto inaugurado en 2005. Aún queda pendiente de uso el edificio de 1928 que da fachada a la Cuesta de San Vicente. Entre las propuestas planteadas la más probable será la de convertirlo en un gran auditorio. En esta fachada todavía puede leerse el nombre original de la estación.

Pero me he ido por las ramas... ¿por qué Príncipe Pío?

La Montaña del Príncipe Pío, situada entre la plaza de España y las calles de la Princesa, Marqués de Urquijo y Ferraz (vamos, donde el Templo de Debod) fue conocida originalmente como los altos de San Bernardino. Obtuvo su nombre actual debido a que la zona fue propiedad del príncipe Pío de Saboya, un noble bastante erudito y estudioso, conocido por sus extensos estudios de numismática, arqueología e historia.

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La Montaña del Príncipe Pío ha tenido bastante importancia en la historia de España. Fue el lugar donde Francisco de Goya situó los Fusilamientos del tres de mayo de 1808. En 1860 se construyó en lo alto el cuartel de la Montaña, que fue el lugar en donde se declaró la Guerra Civil en Madrid. Y, en la actualidad, en su lugar se halla el Templo de Debod, fruto de un intercambio diplomático turbio entre Egipto y España, como agradecimiento por la ayuda española en los intentos de la UNESCO de relocalizar antiguos templos nubios que iban a ser cubiertos por las obras de la nueva presa de Asuán.

Dicho todo esto, el único dato de interés turístico que falta por decir es que en el centro comercial construido en la antigua playa de vías de Príncipe Pío se pueden visitar los McCoys y las Chonis más grandes de Madrid. Es como un zoológico humano.

PD: Oh, ¡dato extra que acabo de recordar! Las vías para entrar a Madrid fueron construidas con capital francés. Los obreros franceses que participaron en las obras dieron nombre al puente que cruza en esa zona el río Manzanares. El Puente de los Franceses.