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26Dec/091

Retiro, parte II

Como prometí, aquí está la historia de algunos de los monumentos más significativos del Retiro.

Retiro

La Montaña Artificial (localización)

La Montaña Artificial se encuentra en el extremo Noreste del Retiro, junto a la Puerta de O'Donnell. Fue creada por orden de Fernando VII en 1815. El sistema planificado era bastante ingenioso: la montaña, hueca, cubría a una noria que elevaba agua desde uno de los canales del parque hasta su parte superior. El agua, una vez arriba, bajaba en bonitas cascadas. La montaña tenía además un par de caminos subiendo en espiral a su parte superior, y un tragaluz desde el cual se podía ver el mecanismo interno. Esta disposición, con caminos en espiral, se denominaba de Montaña Rusa, antes de que en 1880 se inventasen las montañas rusas que conocemos ahora. Podemos ver otra Montaña Rusa a la vieja usanza en los Jardines de Aranjuez.

El caso es que, aunque la estructura era muy inventiva, la noria del interior de la montaña se derrumbó al poco tiempo, dejando a la estructura sin uso alguno. Debido a este abandono, fue habitada por una multitud de gatos semisalvajes, pasando a ser conocida como la Montaña (o Escribanía) de los Gatos. La montaña no estuvo mucho tiempo en desuso, usándose como parte de las instalaciones de la cercana Casa de Fieras, como recinto de los osos (y pasó a conocerse como Montaña de los Osos).

En la actualidad, retoma el nombre original, la Montaña Artificial, y en su interior se encuentra una sala de exposiciones (que jamás he visto abierta...). las bonitas cascadas y caminos de agua vuelven a funcionar. Eso sí, esta vez con un sistema de bombas hidráulicas, como cualquier fuente.

Ruinas de la Ermita de San Pelayo y San Isidoro (localización)

En los años en los que Felipe IV dio forma al Retiro, existía una cierta "fiebre" por la construcción de ermitas en el interior de los jardines. Estas ermitas se encontraban rodeadas de estanques y comunicadas por pequeños puentes de madera. Cerca de la Montaña Artificial se encuentran las ruinas de una ermita de corte románico, la de San Pelayo y San Isidoro que, curiosamente, no fue construida en el parque durante esa época.

La Iglesia de San Isidoro había sido construida en la provincia de Ávila al menos en el siglo XII, mucho antes que el Real Sitio, y transportada al lugar donde se encuentra tras la Desamortización. En el siglo XIX, ya en estado ruinoso muy deteriorado, era propiedad de Emilio R. de Nicolau, quien la donó al Estado. Tras una breve estancia en el Museo Arqueológico, fue mudada al Retiro en 1897. Aunque Cánovas del Castillo tenía previsto restaurarla en la localización actual, los planes se quedaron en el tintero.

La Casita del Pescador (localización)

Cerca también de la Montaña Artificial, se encuentra la Casita del Pescador, un pequeño edificio situado en medio de una laguna y comunicado por un puente de madera.

Este diminuto edificio forma parte del mismo complejo que la Montaña Artificial, correspondiente a la parte del parque que Fernando VII reconstruyó con más empeño para uso de la Realeza tras la Guerra de Independencia, que dejó gran parte del parque en ruinas. La casita era un edificio de reposo y esparcimiento para la Corte (supongo que para pescar en la lagunilla, aunque no he encontrado fuentes fiables de ello). Estuvo muchos años abandonada y sin uso tras la Revolución de 1868, pero en el año 2004 fue restaurada y hoy en día es uno de los puntos de información de parque.

La Casa de Fieras -Jardines del arquitecto Herrero Palacios- (localización)

Si tuviese que contar todos los detalles que quiero contar de la Casa de Fieras del Retiro, debería crear un nuevo blog (¿próxima jaula? ¡Qué horror!), así que intentaré resumir y condensar.

La Casa de Fieras tiene sus orígenes en 1774, año en el que Carlos III manda construir un parque de animales en los terrenos de lo que hoy es la Cuesta de Moyano. Junto al Parque Botánico y al Museo de Ciencia Naturales (actual Museo del Prado), su intención era crear un complejo de estudio-disfrute de la naturaleza similar al de otras Cortes europeas. Este zoológico fue el segundo de Europa, tras el de Viena.

Durante los años, sus instalaciones se fueron moviendo de una parte a otra del parque. A finales del siglo XVIII fue trasladado a la esquina adyacente a la Puerta de Alcalá. Fernando VII, en 1830, lo trasladó de nuevo a la zona próxima a la actual Puerta de Sainz de Baranda. Los restos de esta Casa de Fieras aún pueden verse en la actualidad, como parte de los Jardines del Arquitecto Herrera Palacios y los Jardines de Cecilio Rodríguez.

Uno de los edificios que aún pueden verse es La Leonera, un edificio alargado de dos plantas. En la planta inferior se situaban las jaulas de las fieras, que se encontraban hacinadas y sin separar por especies (varios tigres, panteras, hienas, chacales, lo que se llama un guirigay). En la planta superior se habilitaron lujosas estancias para la familia real y sus huéspedes, amuebladas con obras de arte y animales disecados. Pasar la noche en una de esas habitaciones debía ser la risa, entre el olor y los ruidos de varias hienas intentando quitarle la carroña a los chacales (el olor probablemente no lo notasen, ya que el suyo sería igual de malo).  Otros restos que pueden verse hoy en día son el foso de los mandriles y el recinto de aves acuáticas.

La Revolución de 1868 no fue positiva para la Casa de Fieras, ya que ésta pasó a ser de control estatal, y su mantenimiento encargado a un tratante de circo, Luis Cabañas, que la convirtió... bueno, en un circo... Aunque esto fue gran regocijo para las bestias pardas de nuestros bisabuelos y tatarabuelos, no fue tan divertido para las bestias de verdad, que fueron utilizadas en salvajes combates al estilo Gladiator, pero sin gladiadores.

El 31 de diciembre de 1918, el Ayuntamiento recupera el control directo de la Casa de Fieras y encarga su gestión a Cecilio Rodríguez, Jardinero Mayor del Ayuntamiento, que tenía la indiscutible ventaja de no ser un tratante de circo. Bajo Cecilio Rodríguez, la Casa de Fieras se amplía y se reorganiza considerablemente, incluyendo recintos de animales exóticos como avestruces, cebras, elefantes, antílopes, osos polares e hipopótamos. Los Jardines de Cecilio Rodríguez, situados al sur de los de Herrera Palacios, conmemoran la excelente gestión de este jardinero.

Tras un hiato producido por la Guerra Civil, durante el cual mueren una gran mayoría de los animales alojados en la Casa de Fieras, Cecilio Rodríguez vuelve a tomar la gestión del zoológico hasta su muerte en 1953. Hacia 1967, se alcanzan el millón y medio de visitas anuales, con más de 550 animales, comprimidos en un espacio claramente insuficiente. Así, en 1972 se construye en Zoo de la Casa de Campo, y se trasladan allí todas las instalaciones de la Casa de Fieras. El Zoo es hoy en día uno de los más avanzados de Europa

Los oponentes de los zoológicos patalearéis lo que queráis contra el esencial servicio de educación y conservación biológica que realizan, pero al menos tenéis que estar de acuerdo con que es mejor que un maldito circo.

La Rosaleda (localización)

Existen dos Rosaledas "oficiales" en Madrid. Ésta es la más antigua de las dos, construida por iniciativa de Cecilio Rodríguez en el año 1915, alrededor del lugar ocupado por la "estufa" o invernadero de plantas exóticas donado por el Marqués de Salamanca en 1876 (la estufa fue destruida durante la Guerra Civil). Anteriormente, la zona estaba ocupada por un estanque poco profundo que era utilizado como pista de patinaje sobre hielo durante los meses de invierno (recordemos que era la Pequeña Edad de Hielo, y el estanque se helaba por completo, cosa que hoy en día no sucedería durante mucho tiempo al año en Madrid).

La Rosaleda fue idea del alcalde de Madrid de la época, Carlos Prats, quien sugirió a Rodríguez la creación de un jardín de rosas similar al de algunas ciudades europeas. En concreto, el diseño se basó en el de la Rosaleda del Parque de Bagatelle en París.

Aunque la Rosaleda es una de las zonas más bellas del Retiro, botánicamente deja bastante que desear, ya que los parterres de rosas de distintos orígenes están situados sin ningún tipo de organización sistemática, atendiendo más a su carácter decorativo. Para suplir esta carencia se habilitó en 1956 la segunda Rosaleda de Madrid, situada en el Parque del Oeste, con mayor superficie y una organización más rigurosa. Mientras que la Rosaleda del Retiro se mantiene para el disfrute de los visitantes del parque, la Rosaleda del Parque del Oeste acoge anualmente un concurso internacional de rosas.

En la actualidad, de hecho, las rosas que vemos colocadas en la Rosaleda del Retiro provienen de los viveros situados en la del Parque del Oeste.

La Fuente del Ángel Caído y Fábrica de Porcelanas de la China (localización)

Dicen que Madrid es la única ciudad del mundo que posee un monumento al diablo. Esto probablemente no sea ya cierto, en una época en la que cualquier imbécil puede darle la vuelta a un retrete y llamarlo arte. De este modo lo que sí está claro es que Madrid es la única ciudad del mundo que posee un monumento al diablo que no es una puta mierda.

La Fuente del Ángel Caído ocupa la zona que antaño ocupaba la Ermita de San Antonio de los Portugueses, utilizada como hospital para los lusitanos enfermos que residían, o estaban de visita, en la capital. Carlos III, en 1759, ordena sustituir la ermita por otro edificio, la conocida como Fábrica de Porcelanas "de la China" (oficialmente, Real Fábrica de S.M. Católica). Los materiales y artesanos fueron traídos desde Nápoles, en donde el monarca había construído ya una fábrica similar en 1736 en Capodimonte. En el edificio trabajan treinta y dos químicos y una legión de obreros para producir la famosa porcelana del Retiro, utilizada para la creación de impresionantes obras de arte (muchas de las cuales podemos admirar hoy en día en el Palacio de Aranjuez, de visita obligada para cualquier madrileño, nativo o adoptado, que se precie de serlo).

¿Por qué "de la China"? Simplemente porque en la mente española, la porcelana está irremediablemente ligada como producto típico de este país. De forma similar a como las corridas de toros se llevan a cabo en sudamérica, pero cuando un extranjero oye hablar de los toros, piensa en España.

La Fábrica se mantuvo en esta plaza hasta la invasión francesa. Aunque normalmente se culpa a los franceses por la pérdida del edificio, lo cierto es que quedó muy dañado durante la acometida inglesa en la batalla del Retiro (13 de agosto de 1812). El general inglés Hill ordenó la destrucción de lo que quedaba de la fábrica, ante la pasividad de las autoridades españolas. Aún hay debate sobre si el ejército inglés se movió por intereses comerciales.

La escultura del Ángel Caído que se encuentra en la actualidad en esta plaza es obra de 1877 de Ricardo Bellver, y ganó en 1878 la Medalla de Primera Clase de la Exposición Nacional de Bellas Artes, celebrada en Madrid. Representa unos versos de El Paraíso Perdido, de John Milton:

"Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado (Milton, El paraíso perdido, canto I)."

La estatua fue fundida en bronce para poder ser exhibida en la Exposición Universal de París de 1878, y posteriormente pasó a formar parte de la colección del Museo Nacional. En 1880 se cedió al Ayuntamiento para ser situada en un lugar público, eligiéndose el Parque del Retiro. Francisco Jareño diseñó el pedestal y la fuente que acompañan a la escultura, y el conjunto se inauguró en 1885.

Cuando fue inaugurada, obviamente, causó una gran polémica, sobre todo entre los conservadores religiosos que eran incapaces de entender el poder de una metáfora, y veían en la estatua un ensalzamiento del diablo.

¡Continuará en la Parte III!

Entrada por Sarg

Esta entrada fue creada por Sarg
Comentarios (1) Trackbacks (0)
  1. ¡Plas, plas, plas!Muy buena e interesante entrada. Creo que la mayoría de lo que dices no lo sabía, pero me ha llamado especialmente la atención lo de la Casa de fieras, con todos los animales apelotonados ahí dentro :(


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