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2Oct/097

El Carmen

El Carmen es la estación que he utilizado la mayor parte de mi vida, ya que, junto con Ventas, es la que más cerca me pilla de mi casa. Tanto de Ventas como de Ciudad Lineal hablaré más adelante, ya que son zonas con una historia muy rica y llena de momentos curiosos (y morbosos). Hoy me centraré sólo en la zona de El Carmen.

Es difícil encontrar datos sobre El Carmen, por dos razones: la primera, que todo el mundo alquila piso en la zona (¡es cierto! Meted "El Carmen Metro  Madrid" en el Google, y el 90% de los resultados son gente vendiendo o alquilando pisos) y la segunda, que hay tropecientos sitios en Madrid con este nombre. Tenemos una famosa calle del Carmen (de Callao a Sol), con su Parroquia De Nuestra Señora Del Carmen Y San Luis, así como bastante parroquias más pequeñitas dedicadas a la Virgen del Carmen esparcidas por toda la ciudad. Para empeorar la cosa, mucha gente se llama Carmen, siendo uno de los nombres españoles más comunes (por cierto, viene del latín, significa "canto", "poema").

De esta forma, tuve que volver al siglo XX y... buscar información... en un libro...

¿De dónde proviene el nombre de El Carmen?

Pongámonos en situación. A principios del siglo pasado, la zona que ahora conocemos como El Carmen estaba básicamente fuera de Madrid. El Arroyo Abroñigal, el afluente más cutre y casposo del Manzanares que os podáis imaginar (imaginaos, PEOR que el Manzanares, sé que cuesta), corría por el valle que ahora mismo ocupa la autopista M-30. Decir que corría es un eufemismo, ya que estaba seco 300 días al año, pero a fin de cuentas había allí un valle que había que cruzar para pasar al otro lado, y delimitaba de esta manera el perímetro de Madrid (hablaré más de este arroyo cuando le toque el turno a Ventas).

El Puente de Ventas en 1920

El Puente de Ventas en 1920, mirando hacia el Este. El Carmen son las casuchas al otro lado del puente

Sin embargo, la calle Alcalá (antiguamente el Camino de Aragón) seguía siendo un eje comercial importante para la capital, y no es de extrañar que surgiesen arrabales de casas dispersas a la otra orilla del arroyo. Aunque estas casas eran pobres (la mayoría eran chabolas, construidas con cualquier material que estuviese a mano, y algunas eran incluso cuevas), la zona disfrutaba de bastante agitación, ya que las Ventas del Espíritu Santo, antes incluso de la construcción de la Monumental, eran un lugar tradicional de recreo madrileño, lleno de merenderos y espacios verdes.

Obviamente, si la población de la zona aumentaba, también aumentaban los servicios. Y uno de los servicios que tardan poco en aparecer son las iglesias.

En la esquina entre José Villena y el Camino de Aragón (Alcalá) se instaló la Parroquia del Carmen, conocida como "Capilla del Carmen" debido a la imagen de esta Virgen que se veneraba allí. Era un local muy modesto, instalado en la planta baja de un edificio. Esta parroquia fue la que dio el nombre a la zona, y más adelante, en 1964, a la parada de metro que se instaló allí. Anexa a esa capilla se encontraba la Ermita de la Concepción, también llamada del Espíritu Santo.

Posteriormente, la Capilla del Carmen desapareció en las remodelaciones de la zona. La Ermita de la Concepción fue trasladada al cruce entre la calle Ricardo Ortiz y la Carretera del Este (hoy la Avenida Daroca), y se la conoce hoy en día como la Parroquia del Espíritu Santo (la verdad, ¡no es un sitio que mires dos veces!).

Iglesia

Quién iba a pensar que la iglesia fea del barrio dio nombre a toda la zona, cuando ni siquiera se llama igual...

Referencias:

PUICERCÚS VÁZQUEZ, Luis. Ventas-Ciudad Lineal en el recuerdo. La otra historia del barrio contada por los vecinos. 5ª edición. Madrid: Ediciones VOSA, 2006.

Entrada por Sarg

Esta entrada fue creada por Sarg
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Comentarios (7) Trackbacks (0)
  1. Volviendo a los libros, ¿eh? Desde luego, tienes un barrio de lo más católico y cristiano: no me explico cómo has podido salir así de ateo, jajaja. Y deja de meterte con el Manzanares 😛

  2. He trabajado cerquita (Alcántara esquina Alcalá), he ligado en los barrios de Ventas, he tenido familia en Plaza de Bami y en Alcalde López Casero y hasta hace poco he trabajado en Emilio Ferrari (Pueblo Nuevo).
    Es curioso, pero ultimamente se ha convertido en un barrio problemático por la noche, porque durante el día es uno de los mejores barrios de Madrid (démosle sentido a la palabra barrio; hay zonas que nunca serán barrio), La calle de Alcalá, hasta hace poco Avenida de Aragón, es de las más comerciales, con comercios de todo tipo en ella y en adyacentes, enriquecido por la llegada de inmigrantes.
    Siempre me lo he pasado bien por esta zona.

    Un abrazo,

  3. ¡Hola! os he conocido gracias al blog de Matritensis,
    enhorabuena, me gusta mucho vuestra idea,
    saludos y ¡bienvenidos a la madroñosfera!

  4. Pero Tito Carlos, ¡justo al contrario! La zona es mucho más segura hoy en día de noche que lo era hace 15 años (bueno, en realidad toda la capital, pero esta zona más).

    Cuando yo era pequeño, había subterráneos debajo del puente de Ventas en donde los yonkis iban a comprar coca. Tenían montado en el espacio bajo las rampas que subían de la M-30 todo un imperio de la droga. Y los heroinómanos eran una vista común, tanto en el parque de Pirala (que era más bien un descampado con cuatro pinos) como en el parque de Bami (jeringuillas a cascoporro entre los arbustos). Recuerdo una redada que hubo hace ya muchos años en la que la policía “limpió” el puente de yonkis. Arropado en mi cama, escuchaba cómo se pegaban de tiros con la policía (muy Bronx).

    Hoy en día se puede pasear a las doce de la noche, y de hecho hay muchas parejas con hijos que lo hacen. Cuando yo era pequeño no se te ocurría pasar por Pirala a esa hora.

    La llegada de inmigrantes puede traer a veces problemas (bandas juveniles, por ejemplo, o creación de ghettos), pero en el caso de este barrio se cambiaron yonkis por parejas de ecuatorianos en edad de tener hijos. Un buen cambio 😀

    ¡Gracias por pasaros por el blog!

  5. La verdad es que la iglesia deja un poquito que desear. Interesante historia.

  6. Jajaja, pues sí, quién iba a decir que la iglesia fea del barrio diese para tanto… El libro del que lo ha sacado es el del señor que vino un día al colegio a contarnos la historia del arroyo Abroñigal y la Fuente del Berro?
    Me encanta la foto antigua. Un beso!

  7. Joer Irene, había olvidado aquéllo… El caso es que creo que aquel hombre nos habló de la parroquia, y de que daba nombre al barrio, pero, si es el mismo que el autor del libro, tardó un tiempo en sacarlo, porque la primera edición es post-2000.


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